Luz y libertad

Miro la ventana y vuelvo a no ver la luz de alegría, solamente aciaga oscuridad. Un bárbaro ejercito de miedos trata de derribar la débil muralla de mi seguridad. No gastaré ni un solo segundo de mi tiempo para evitarlo, tarde o temprano lo conseguirá.

Sigo mirando pero no temo, pues ya comprendí que dicha muralla ni protege ni guarda nada positivo. Solamente es una parte mas de una lúgubre cárcel emocional de la que soy prisionero desde hace tanto tiempo que ni siquiera recuerdo cuando ingresé en ella. Solo un pozo de sombras tenebrosas que actúan como cadenas.

Me pongo en pie, cargo a mi espalda la mochila casi vacía y las ganas de llenarla de emociones y experiencias. Lo que dentro era horror e inquietud me provoca indiferencia viéndolo desde la verde colina de la libertad.

Emprendo el camino volviendo la mirada una vez más y sabiendo, ahora con certeza, que jamás volveré a ver luz en la ventana, no al menos en esa, en la que fue mi venta, porque abandono anoche aquel tenebroso lugar junto a mí.

Miro la ventana y vuelvo a no ver la luz de la alegría, solamente aciaga oscuridad. Pero al contemplar el camino vislumbro una luz nítida que brilla con más fuerza que nunca alejada de cualquier pensamiento opresivo.

Sigo caminando y dejo brillar la luz, mi luz.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: